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Las peleas y discusiones con mi pareja radican básicamente en mí y en mi necesidad de disponer de tiempo para mi misma.

 

Un hombre, por lo visto, no necesita tiempo para si o mejor planteada la frase, el género masculino invierte su tiempo libre en hobbies, deportes, encuentros con amigos, etc. La mujer en cambio, considera que tanto el deporte como los hobbies y los encuentros es tiempo invertido en algo y por lo tanto no tiempo para sí misma.

 

El tiempo para si misma se define como esos momentos libres de citas programadas, que se pueden disfrutar a solas. En qué invirtamos esos momentos es irrelevante aunque en muchas ocasiones, los solemos dedicar al cuidado y la belleza corporal que tanto nos gusta o que tanto odiamos, como por ejemplo, la depilación. Auque también los podemos invertir en pasear, pensar, meditar, llamar por teléfono, ver la tele, leer un libro, pasar horas delante del ordenador, pintar, escribir… no hacer nada…

 

Esos momentos que tanto me faltan deterioran poco a poco la relación. Aunque pueda compartir con mi pareja todas las actividades que hago en los “momentos para mi”,  no es fácil explicarle que aún así añoro pasar tiempo sola.

 

Las discusiones siempre son las mismas:

Yo: necesito tiempo para mí, para pensar.

Él: para pensar en qué? Es que a caso yo no te dejo pensar?

 

Yo: necesito tiempo para pasear sola

Él: por qué no quieres pasear conmigo? No es mejor dar un paseo con alguien y acompañarlo con una agradable conversación?

 

Yo: Tengo ganas de leer un libro a solas.

Él: Podemos leer juntos!

 

Yo: Tengo que depilarme las piernas, o es que también quieres depilarte conmigo?!

Él: Pero después podemos quedar, no? O es que te vas a depilar durante todo el día?

 

Yo: No quiero hacer nada y quiero estar sola

Él: te estás viendo con otra persona?

 

Después de todo esto y cuando consigo, a pesar de la mala conciencia que me genera todas estas absurdas discusiones, éstos momentos ni siguiera son del todo productivos, pues no solo no consigo aprovecharlos en lo que realmente me gustaría hacer, sino que al final acabo haciendo cualquier tarea de casa o “perdiendo el tiempo” en alguna actividad que podría hacer en cualquier otro momento. 

 

Si hay algo que no soporto es “perder el tiempo”, no aprovechar los momentos y las oportunidades que se te brindan y sobretodo si éstos tienen un precio tan alto como es en mi caso.

Bye bye etanol…

 La primera vez que probé una cerveza, una San Miguel de lata medio caliente marcó el principio de una adición que hasta el día de hoy y por muchos años seguirá latente.

 

Esperé a tener una edad “adulta” y poder disfrutar abiertamente el rico zumo de cebada. No contenta con el sabor amargo, empecé a curiosear con otros alcoholes de más graduación; pasé por el Vodka y lo aborrecí después de tirarme a una fuente en pleno diciembre a 0 ºC, después descubrí el Licor 43, con en maldito descubrimiento eché un culo de espanto ya que me dio por mezclarlo con Cacaolat. Años más tarde volví al Vodka, esta vez con Red Bull, ya que el Red Bull disimulaba el asqueroso sabor que tan mal recuerdo me traía. El cóctel taurina-alcohol era una bomba de hiperactividad que no sólo duraba una noche sino días enteros y malestar corporal además de frecuentes visitas al amigo Roca. Después decidí probar con el Ron. El Ron hacía bunas migas en mi boca con la coca-cola así que podía evitar la taurina y la bomba calórica del cacao. No obstante, tampoco pude encontrar en el Ron la bebida perfecta ya que el excesivo azúcar me daba dolor de muelas al día siguientes y tenía que evitar comer pan durante casi una semana.

Probé también con los cócteles, gran descubrimiento, me aficioné sobretodo al Mojito y al Amareto sour, mi cóctel preferido, solo que mi sueldo no daba como para mantener esta afición.

 

En todo este proceso, la cerveza siempre estuvo presente, para los buenos y los malos momentos, siempre fue la fiel y amarga amiga, idónea para cada situación.

 

Hace una semana dejé de beber alcohol. Después de recapacitar sobre los años en los que las bebidas alcohólicas han sido protagonistas de todos los fines de semana e incluso de la rutina diaria, he decidido dar una pausa a mi cuerpo. Regalarle un poco de vida a mi hígado y prescindir absolutamente de este tipo de bebidas.

 

Esta decisión nunca la hubiera tomado un tiempo atrás ya que no hace mucho estaba totalmente convencida que festejar sin alcohol puede ser un aburrimiento y sin la ayuda de los efectos maravillosos no sería posible hacer o decir según que cosas.

 

Hoy me doy cuenta de que todo eso está en mi cabeza. Ni necesito el alcohol para divertirme más ni soy tan tímida o inhibida para estar enganchada a ningún tipo de droga que engañe mi cerebro.

 

La decisión de dejar de tomar bebidas alcohólicas no es del todo radical ya que pienso seguir disfrutando puntualmente de una copa de un buen vino en alguna cena o una copa de cava en celebraciones.

 

Con respecto a la cerveza, gracias a la cerveza sin alcohol, puedo seguir fiel al amargo sabor, que aunque no es lo mismo, es más placentero que tener que atiborrarme a coca-colas que tan poco me gustan o zumitos como si me estuviera tomando el desayuno.

 

Ahora vamos a ver lo que aguanto… ;)

Lentes de color rosa

A la gente no le interesa lo feliz que eres y lo bien que te va todo. Ser feliz es aburrido, si no te pasa nada problemático, trágico, curioso, penoso o gracioso tu vida es ininteresante.

 

Es tremendamente aburrido oír a alguien que te relata lo bien que le va, el éxito que tiene en su trabajo, lo feliz que está son su pareja y la infinidad de amigos que tiene y las muchas fiesta a las que le invitan.

 

No sabes si te está vacilando o si realmente tiene una suerte que da asco. Hoy mismo me di cuenta de esto al hablar con una compañera del trabajo sobre “la vida”. Mientras ella me contaba divertidas “tragedias” caracterizadas por un final agridulce, yo le hice un resumen de color rosa pastel sobre lo feliz que estoy en Berlín, lo fantástico que es vivir sola, lo enamorada que estoy de mi novio, el buen ambiente en el trabajo que tengo y lo mucho que me gusta lo que hago.

 

Tuve que parar, por una parte por que mi interlocutora parecía poco entusiasmada por mi bonita historia y por que hasta a mi misma me repugnaban las pedantes palabras que salían de mi boca.

 

Evidentemente, no todo es de color de rosa. Ni mi vida es tan maravillosa como la cuento, ni tengo tanta suerte como relato. Todo va en función de los ojos con los que mires y del color de las lentes que te pongas para evitar que te ciegue la realidad.

 

Es cierto que soy feliz en Berlín, lo puedo decir más alto pero no más claro. Adoro Berlín ahora y en este momento, pero conociéndome, probablemente en unos años me de la locura y me quiera mudar a algún país escandinavo…

 

Vivir sola es una de las mejores experiencias, me gusta tanto que me da miedo acostumbrarme demasiado a mi orden y a mis manías que no quiera nunca prescindir de ellas. Vincent duerme todas las noches en mi cama y prácticamente se pude decir que compartimos casa. El hecho que utilice su casa como almacén y no como vivienda, ya que se pude decir que vive conmigo, nos hemos planteado buscarnos un piso más grande donde poder vivir los dos,  pero tal y como están las cosas esto es casi imposible. Mi sueldo y la incierta vida y salario de mi novio músico en busaca de la fama, me tiran para atrás a la hora de plantearme una vida en pareja.

 

Por otra parte, hoy acabo de firmar 7 meses más de contrato con la agencia después de la negativa del esperado contrato de 2 años directamente con eBay.  Mi trabajo es impecable, inmejorable, tal y como ha afirmado mi jefe, pero esto a RRHH no parece importarle mucho y cree más conveniente pagar mis impecables servicios a un precio más económico.

 

De todas formas…todo esto me da igual, la vida se ve muy bien con las lentes rosas.

De nuevo, el agujero negro localizado entre Barcelona y Berlín se ha cobrado otra víctima.

 

Posiblemente me esté equivocando en culpar a DHL o a Correos por la pérdida de mi paquete, más tarde de la carta de indemnización y ahora de ésta otra. Tal vez debería de comunicarme con algún instituto de fenómenos paranormales y sobrenaturales para que estudien y analicen un posible misterio similar al Triangulo de las Bermudas.

 

Podría relatar mi tragedia con los más exagerados y dramáticos adjetivos y así hacer que se abra una investigación del caso. Podría incluso abrir un foro en Internet en busca de personas que sus cartas también hayan sido extraviadas entre estos dos puntos geográficos. (Se aceptan también diferentes destinos, de esta manera podríamos hacer un triangulo, un rombo, un octógono… ). Aportaríamos nuestras experiencias como pruebas para la investigación y incluso también podríamos recopilarlas para escribir un libro de historias paranormales que sería esponsorizado y distribuido por la  revista “Muy Interesante”. Yo, junto con mis colegas del foro, saldríamos en varios programas de televisión  sensacionalistas presentando el libro y relatando las historias que iniciaron la investigación y posterior descubrimiento de un nuevo “Limbo de los Perdidos”. Éste se llamaría “El Limbo de las Cartas Perdidas” y mi nombre sería conocido en la ciencia paranormal. Sin duda, me beneficiaría económicamente de tal tragedia y cuando mirara hacia atrás, daría las gracias (a no sé quien) por la pérdida de todas mis correspondencias.

 

Voy a meditar la posibilidad de hacerme rica y famosa a costa de mi tragedia ya que de lo contrario, lo único que voy a conserguir es gastar todo mi dinero en abogados y tal vez en psicólogos.

 

Con respecto al paquete o la indemnización, todavía sigo sin noticias del supuesto jefe de asuntos exteriores de Correos que todo lo encuentra. Me dijo que buscaría otra vez mi paquete y que si no lo encontraba me indemnizaría. Pues bien, pasado más de un mes y dos correos electrónicos enviados para que me informe de la situación, todavía sigo sin noticias. A ver si el super jefe se ha ido en busca del paquete y ha caído también en el agujero negro!!!

 

Hace casi un mes Raúl me dio una fabulosa noticia: Hacienda me había enviado el borrador de la declaración de la Renta con 700 Euros a mi favor. Raúl me envió desde Barcelona el borrador por correo para que yo lo pudiera confirmar y cobrar por Internet.

 

Desde hace un mes reviso cada día mi buzón, incluso más de una vez. Recibo el periódico del barrio, la publicidad de comida china a domicilio, de las pizzas, las ofertas del supermercado, las ofertas de los teleoperadores de móviles… todo, menos algo parecido al borrador!

 

El borrador contiene un número de justificante necesario para poder confirmarlo y cobrar mis 700 euros. No hay manera alguna de que Hacienda me dé el dichoso número por teléfono, ya que no pueden comprobar que soy yo la que llamo. De momento, la única posibilidad que me queda es que la Embajada expida una autorización con mi DNI compulsado para que mi padre pueda recibir el numerito después de tragarse interminables horas de colas.

En esta edad es cuando te preguntas qué es lo que deberías hacer en tu vida. Bueno, realmente esto te lo preguntas algunos años antes, cuando acabas la carrera, cuando tienes dinero ahorrado, una pareja…

 

Yo siempre he ido tarde. Siempre fui la más pequeña de la clase, la que más tarde me desarrollé, lo que me causó mil y un disgustos y complejos, la que todavía cuenta con muelas de leche. Hoy, con 29 años sigo teniendo las cosas tan poco claras como cuando tenía 19.

 

Un día quiero una cosa, al día siguiente quiero otra. Me canso del trabajo, lo dejo y cambio a otro, si la ciudad donde vivo me aburre, me mudo a otra. Si el entorno de amistades no me aporta nada, busco otro. Cuando dejo de querer a mi novio o cuando conozco a alguien mejor, corto con él. Así de fácil… así durante los últimos años, sin contar con las consecuencias, dejándome llevar por lo que mi cabeza loca me decía.

 

Mi cabeza loca con los años no se ha vuelto más cuerda y aunque mis pies están cada vez más cerca de la tierra, todavía no caminan sobre suelo firme. Tengo dos opciones, dos caminos por los que dirigir mi futuro, que son los siguientes:

 

  1. Seguir así, haciendo lo que me da la gana, encontrándome y perdiéndome y quejándome por no tener lo que busco, aunque nunca supe qué buscar.
  2. Conservar un trabajo, ahorrar dinero, crear una estabilidad emocional, renunciando así a todos los escarceos típicos de estos últimos años. Asentarme en una ciudad y plantar raíces. En resumen: madurar

Siendo sincera comigo misma, poco me apetece estar atada, sea a una persona, a un banco, a una casa o a un trabajo. Siempre había pensado que para eso hay tiempo, pero el tiempo pasa demasiado rápido y quien no siembra no recoge.

 

Ahora, contando casi con 30 años me doy cuenta que por más que quiera vivir mi libertad, llegará el día en que la soledad me sobre, el dinero me falte y todos los años de locura y de irresponsabilidad pesen en mi espalda torcida.

 

Me da miedo dejar de volar. Me da miedo sentirme demasiado madura, enfrascada en la rutina y con el sentimiento de no haber hecho nada interesante. Siempre he querido viajar, y no me refiero a irme una semana de vacaciones a no se qué ciudad y dormir en un cómodo hotel en el centro. Me refiero a viajar a países lejano, conocer culturas extrañas, vivir situaciones extremas, a experimentar en mi propia piel lo que otros cuentan.

 

No pretendo buscarme a mi misma conociendo otras culturas o viajando a países exóticos, sólo quiero experimentar y conocer, por que el mundo es muy grande y tiene demasiados atractivos.

 

Nos pasamos la vida trabajando, ahorrando, (o por lo menos intentándolo), esperando, esperando al fin de semana, a la próxima fiesta, a las próximas vacaciones, a la próximo aumento de suelto….y mientras esperamos, nos conformamos y nos acostumbramos tanto a esperar que cuando la espera finaliza nos sentimos vacíos por no tener ninguna meta y por lo tanto, nada por lo que esperar.

 

Mientras muchas mujeres de mi edad esperan poder formar una familia en el futuro, yo lo único que pienso es en invertir mi dinero y mi tiempo en viajar para regresar con el bolsillo vacío y la cabeza llena de ideas, ilusiones y fantasías. Más incluso de las que tengo ahora.

 

Realmente no sé si este sueño se hará realidad y si algún día, querré dejar de volar.

Veintitantos

Los veintitantos… lo mejor de los veinte es la medio madurez y el cambio en ocasiones drástico, en otras, paulatino de la forma de vida. Por ejemplo, en la forma de divertirte los fines de semana; a lo que al inicio de los 20 es juerga y desmadre, al fin de los mismos es un maltrato corporal. Otro tema es la madurez mental, esa que te hace pensar las cosas dos o incluso tres veces antes de hacerlas.

 

Las vacaciones antes totalmente improvisadas, ahora se planean con casi medio año de antelación y cargas la maleta hasta los topes con todo tipo de ropa y accesorios, por si acaso. Ahora cambiamos la precaria tienda de campaña en los festivales de música por el hotelito con ducha y cama blandita. Vamos, que a medida que nos hacemos más viejos también más comodones.

 

Lo más beneficioso que he experimentado en el transcurso de los veinte, es el cambio en la economía de estudiante a la del trabajador. Por fin te puedes permitir ciertos lujos como el hotelito del festival e incluso independizarte de los padres, aunque eso conlleve a volver a la economía del estudiante donde el plato de pasta con tomate sigue y seguirá formando parte del menú diario.

 

Tal y como están las cosas, creo que por más años que cumpla, voy a seguir comiendo pasta con tomate y voy a seguir viviendo en un piso que no es mío por más que pague cada mes.

 

De momento voy a disfrutar de mi último año de la etapa veinteañera que poco a poco llega a su fin.

 

Aprovecho para agradeceros a tod@s l@s que me felicitasteis ayer en mi día de cumpleaños.  J Gracias por acordaros!!!

 

Elf Minuten - Paulo Coelho

 

Hoy te tenido el placer de leer los párrafos que a continuación os copio. Pocas veces me he sentido tan identificada con un texto que parecía sacado de mis pensamientos.

 

El siguiente texto plasma a la perfección, mediante palabras y estructuras gramaticales, el significado de esta abstracta paradoja que es el trío del amor libertad y posesión.

 

Libertad: tener lo más importante del mundo sin poseerlo.

 

[…] Mein ganzes Leben lang habe ich unter Liebe eine Art selbstgewählter Sklaverei verstanden. Ich habe mich getäuscht: Freiheit gibt es nur dort, wo Liebe ist. Wer sich vollkommen hingibt, wer sich frei fühlt, liebt am meisten. Und wer am meisten liebt, der fühlt sich frei.

 

Was auch immer ich erleben, tun, herausfinden kann, nichts hat einen Sinn ohne Liebe. […] In der Liebe kann keiner dem anderem weh tun; für seine Gefühle ist jeder selbst verantwortlich, und wir können nicht die anderen dafür verantwortlich machen.

 

Ich habe gelitten, als ich die Männer verlor, in die ich mich verliebt hatte. Heute bin ich überzeugt, dass man niemanden verlieren kann, ganz einfach weil man niemanden besitzt. Da ist die wahre Erfahrung von Freiheit: das Wichtigste auf der Welt zu haben, ohne es zu besitzen.

 

Paulo Coelho. Elf Minuten

Cazurradas

Vendedores profesionales de eBay, buenos días, le atiende XXX, en que puedo ayudarle?

 

En seguida reconocí la voz de un cliente que había llamado la semana pasada, bastante cazurrillo y con una ideal lejana de qué es Internet y una muy remota de cómo se puede vender por la web.

 

Por más lecciones para tontos que le dí telefónicamente, no puede hacerle entender al señor el procedimiento de la plataforma. Aún así, el buen hombre lejos de desistir en su intento de vender libros naturistas que él mismo escribía, siguió luchando contra la máquina.

 

El señor cada vez que le decía que abriera la ventana tal… dejaba el teléfono, se ausentaba unos segundos, volvía al lugar donde se encontraba el teléfono y me decía, ya está.

Casi me caigo de la silla de la risa, cuando me di cuenta que el hombre había abierto la ventana de su casa!

 

Pues no me quiero ni imaginar que haría este señor naturista si le pido que clique con el ratón en el vínculo de la izquierda… Ya me lo puedo imaginar yendo a cazar una rata de campo para darle de porrazos contra la pantalla del ordenador.

 

Algo similar me pasó este verano cuando le regalé un móvil a mi madre. Le expliqué durante una hora y media el funcionamiento del aparato. Teniendo en cuenta que escogí el móvil más sencillo del mercado, pensé que no tendría ningún problema en abrir la tapa del móvil, marcar mi número, botón verde para hablar y rojo para colgar. Por supuesto, descarté la posibilidad de que aprendiera a utilizar la agenda y ni pensar en los mensajes.

 

Después de unos días, me llamó al fijo de casa diciéndome que me intentaba llamar desde le móvil y éste no funcionaba.

Vale, paso por paso:

- Has levantado la tapa y has marcado mi número?

- Sí

- Estás segura que has marcado los números correctos?

- Sí,

- Da algún tipo de señal?

- No, nada

- En la pantalla del móvil aparece algún mensaje?

- No, nada

- Nada? En la pantalla aparece “llamando”?

- No, no dice nada. La pantalla está negra

- Mamá, has cargado el móvil?

- No, no me he cargado el móvil!

- NO! Cargarlo, enchufarlo a la electricidad!

- Pero…a ver, los móviles van sin enchufarlos a la luz, no? Si no, para eso ya tengo el fijo!

Una vez constatado que el maldito paquete perdido no se encontraba ni en Barcelona, ni en Madrid, ni en Alemania, se me informó que procederían a indemnizarme. Poco pude hacer más que esperar a que alguien me contactara de nuevo, para indicarme el importe que iba a recibir y de qué manera…. esperé….esperé…. seguí esperando.  Poco sirvieron las llamadas inútiles, en las que se me decía que pronto recibiría una carta, más que para darme cuenta que los funcionarios conciben el tiempo en dimensiones opuestas al resto del mundo.

 

Cuando viajé a Barcelona, aproveché y me presenté físicamente a las oficinas a las que tanto había llamado. Conocí a la muy amable persona que había llevado mi caso y que a pesar de su buena voluntad, poco me había ayudado. Allí recibí la noticia que la carta que se me había enviado con los papeles de la indemnización, se había perdido. Vamos, que la carta también había sido absorbida por el agujero negro entre Barcelona y Berlín, y ahora se encuentra en un mundo paralelo junto con mi paquete.

 

Bien, después de la tremenda tomadura de pelo, la persona de contacto en cuestión, me dio una hoja impresa donde una tal Regina autorizaba a Correos a pagarme 192 euros. Con ese papel se supone que debía ser yo quien desde Alemania buscara, remarco, BUSCARA a la tal Regina (careciente de apellido, de teléfono, mail o fax) para reclamarle la mísera cantidad, que poco compensa la pérdida material del paquete y la pérdida de mis nervios.

 

Esta tomadura de pelo ya lleva al extremo. ¿Pretenden a caso que contacte a la tal Regina por mensajes telepáticos? ¿Qué vaya a un programa de la TV tipo “quien sabe donde” para buscarla? ¿Qué le envíe señales de humo?…. Una vez en Berlín, volví a escribir a mi amigo de Correos para pedirle un número de teléfono, fax o mail para comunicarme con la tal Regina, ya que mis poderes telepáticos todavía no están tan avanzados. La respuesta fue:  -desconozco lo que me solicitas, pero puedes buscar más información en www.dhl.de.

 

Después de la tan inútil información y mi impotencia ante el asunto, decidí aún así, enviar un e-mail a Atención al Cliente de dicha página web. Nadie se dignó a contestarme. 

 

He tenido una paciencia infinita con este tema, pero ésta ha llegado a su límite máximo. Ahora ya no voy a razonar, ni esperar más, ni enviar más correos a ninguna página web de las narices, ni voy a buscar a la salvadora Regina como Marco a su mamá. Voy a denunciar a Correos y si en dos días, repito, dos días no tengo noticias de mi dinero, pagaré a un abogado. Aunque me cueste todo el valor que tenía en mi paquete más la miseria que me van a dar. Aunque me cueste los nervios y vuelos a España cada mes. Les denuncio. Por mis muertos, que les denuncio y nos vemos en los juzgados!

 

Esto no se queda así! A ver quién toma el pelo a quién. ¡Aunque me quede calva!

 

Vincent de Quiram

Para todos aquellos que no hayáis tenido la oportunidad de verle en concierto y para los muchos otros que ni siguiera le conocen. Os presento a Vincent de Quiram en su último concierto en Café Burger acompañado de 2 percusionistas.

Grande, grande!!!! :)

 

NJoy:

 

 

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