El poder de la convicción

Sueños extraños me despertaron en mitad de la noche de ayer. Yo era muy joven, todavía una niña y mi cuerpo se encontraba tumbado en una camilla, distinguía los azulejos blancos, los tubos y maquinas a las que mi cuerpo estaba conectado y a mi lado a Dave Mustain, también muy joven, de hecho un adolescente, con sus pelos largos y rubios, vistiendo una cazadora tejana llena de parches. Cogía con sus manos mi cabeza y me susurraba algo al oído, pero no recuerdo qué.

Me desperté ardiendo de la fiebre. ¿Qué hacía Mustain en mi sueño? – pensé. Lo del hospital tenía su lógica y hasta lo de la edad, pues estos días le he estado dando bastantes vueltas a este tema…

Esperé que el paracetamol hiciera efecto y que al día siguiente me encontrara mejor para la entrevista de trabajo que tenía que bordar, porque desde el primer momento supe que ese puesto era para mí.

Al día siguiente mi cabeza estaba ida, mi cuerpo débil y mis manos temblorosas. Antes de entrar por la puerta me repetí: tu puedes conseguirlo todo, todo lo que tu quieras, y entré a hacer la entrevista más perfecta de toda mi historia laboral. Por supuesto, me contrataron y no por tener los conocimientos que el puesto requiere, sino porque el jefe de recursos humanos me vio tan convencida que me dijo: – creo que eres una de las personas que cuando algo quieren, lo consiguen y eso es precisamente lo que buscamos. Nosotros te proporcionaremos la formación necesaria y tú deberás de poner lo demás.

De esta manera conseguí mi futuro trabajo, en el que empiezo la semana que viene. Pero hoy no solo he conseguido el puesto de trabajo que quería, sino que he aprendido una de las lecciones que más me va a servir en la vida: “querer es poder”.

Sigo pensando ¿qué me diría Mustain al oído?…

~ por Marai en Abril 8, 2009.

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